Hay una línea rabínica que relaciona el shofar en Rosh Hashaná con el parto, hasta el punto de comparar los cien sonidos de shofar en Rosh Hashaná con los gritos de una mujer que está dando a luz. La fuente sobre el parto aparece en Midrash Tanjumá, Tazría 4. Allí se dice:
מאה פעיות האשה פועה... כשהיא יושבת על המשבר, תשעים ותשע למיתה ואחת לחיים.
“Cien gritos lanza la mujer cuando está sentada sobre el asiento de parto: noventa y nueve para muerte y uno para vida”. (cf. con la misma formulación en Vayiqrá Rabá 27:7)
La Tosafot en Rosh Hashaná 33b maneja la misma interpretación. El Séfer HaManhig, Hiljot Rosh Hashaná, §21, al hablar de la costumbre de tocar cien toques de shofar, cita esta tradición de las “cien פעיות”, los cien gritos de la mujer durante el parto. Es decir, la tradición judía relaciona las cien voces del Shofar en Rosh Hashaná con cien voces de una parturienta. Y se agrega en Meshej Jojmá sobre Lv 23:24, que el mundo entero se encuentra “כיושבת על המשבר”, “como una mujer sentada sobre el asiento de parto”, razón por la cual se hacen sonar cien voces del Shofar. De esta manera, los sonidos del shofar corresponden a esos clamores.
En Rosh Hashaná 10b-11a, dentro de una tradición atribuida a R. Eliezer, aparece la siguiente afirmación:
בראש השנה נפקדה שרה רחל וחנה
“En Rosh Hashaná fueron recordadas Sará, Rajel y Janá”.
La Guemará pregunta inmediatamente en Rosh Hashaná 11a:
בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה נִפְקְדָה שָׂרָה רָחֵל וְחַנָּה, מְנָלַן?
“¿De dónde sabemos que en Rosh Hashaná fueron recordadas Sará, Rajel y Janá?”
Y R. Eleazar responde:
אָתְיָא פְּקִידָה פְּקִידָה, אָתְיָא זְכִירָה זְכִירָה.
כְּתִיב בְּרָחֵל: וַיִּזְכֹּר אֱלֹהִים אֶת רָחֵל,
וּכְתִיב בְּחַנָּה: וַיִּזְכְּרֶהָ ה׳,
וְאָתְיָא זְכִירָה זְכִירָה מֵרֹאשׁ הַשָּׁנָה,
דִּכְתִיב: שַׁבָּתוֹן זִכְרוֹן תְּרוּעָה...“Se deriva peqidá de peqidá y zejirá de zejirá. De Rajel está escrito: “Dios recordó a Rajel”; de Janá está escrito: “Adonái la recordó”; y “recuerdo” se deriva del “recuerdo” de Rosh Hashaná, pues está escrito: “reposo, memorial de teruá”...”
Es decir, tradicionalmente Rosh Hashaná es el momento en que Dios sana vientres estériles y comienza una gestación. A esto puede sumarse la berajá de Shofarot en el Musáf de Rosh Hashaná: שׁוֹמֵעַ קוֹל תְּרוּעַת עַמּוֹ יִשְׂרָאֵל בְּרַחֲמִים: que escucha la voz de la teruá de Su pueblo Israel con misericordia (cf. R. David Abudarham). La raíz de רַחֲמִים (rajamím) es רֶחֶם (matriz). Es decir, el grito del teruá es escuchado con misericordia con la apertura de la matriz (véase Menajem ben Saruq, y también Abarbanel, sobre Éxodo 34:6).
Además, la lectura de la Haftará del primer día de Rosh Hashaná / Iom Teruá es 1 Sm 1:1 hasta 2:10, es decir, el relato del nacimiento de Shemuel / Samuel (véase Meguilá 31a). Janá abre su cántico diciendo: רָמָה קַרְנִי בַּה (“se ha alzado mi cuerno en Adonái” – 1 Sm 2:1). Una mujer que acaba de parir dice “mi cuerno se ha alzado”. Y el cierre de la Haftará es en 1 Sm 2:10, que dice: וְיִתֶּן עֹז לְמַלְכּוֹ וְיָרֵם קֶרֶן מְשִׁיחוֹ: “y dará fuerza a Su rey y exaltará el cuerno de Su Mesías”. Este es el relato de un nacimiento, leído el día de Rosh Hashaná, que se abre y cierra por la palabra קֶרֶן (cuerno), y además el cierre es sobre el cuerno del Mashíaj/Mesías. La lectura de Rosh Hashaná 11a enseña que בראש השנה נפקדה חנה (“en Rosh Hashaná fue recordada Janá”), de modo que el día del Shofar es el día de la concepción de Shemuel (Samuel), y la liturgia del día lee su nacimiento que culmina en el cuerno del Mesías.
La misma liturgia en Rosh Hashaná coloca inmediatamente después de las secciones de shofar en el Musáf la expresión: הַיּוֹם הֲרַת עוֹלָם: Haiom harat olam. El hebreo הֲרַת, harat, procede del lenguaje de embarazo o gestación. Por eso puede traducirse literalmente como “hoy el mundo está concebido”, y tradicionalmente se interpreta como “hoy nace el mundo”. Así que, la voz del Shofar se asocia con las peiyot, los gritos de la mujer, y estos corresponden a los dolores del parto, y el proceso culmina con la salida a la vida de un nacimiento. Los primeros noventa y nueve sonidos representan los clamores del parto y el último sonido corresponde al nacimiento.
La berajá de וּבְכֵן תֵּן כָּבוֹד, Uvején ten kavod, dentro de la tercera bendición de la Amidá de Rosh Hashaná, Qedushat HaShem., abre con: שִׂמְחָה לְאַרְצֶךָ וְשָׂשׂוֹן לְעִירֶךָ וּצְמִיחַת קֶרֶן לְדָוִד עַבְדֶּךָ וַעֲרִיכַת נֵר לְבֶן יִשַׁי מְשִׁיחֶךָ בִּמְהֵרָה בְיָמֵינוּ (“[Da] alegría a Tu tierra y gozo a Tu ciudad, el florecimiento del cuerno de David Tu siervo, y la preparación de una lámpara para el hijo de Ishái, Tu Mashíaj, prontamente en nuestros días”), tomado de Isaías 27:13. La secuencia de las berajot que sigue llega hasta decir lo siguiente: אֶת צֶמַח דָּוִד עַבְדְּךָ מְהֵרָה תַצְמִיחַ: “haz brotar prontamente el Retoño de David Tu siervo”. El Majzor Vitry, una fuente litúrgica ashkenazí medieval muy antigua, conserva precisamente esta expresión y la explica mediante Salmo 132:17: שָׁם אַצְמִיחַ קֶרֶן לְדָוִד עָרַכְתִּי נֵר לִמְשִׁיחִי: “Allí haré brotar un cuerno para David; he preparado una lámpara para Mi Mesías”. Este shofar abre la serie de la redención y la serie culmina en un verbo de germinación aplicado a la casa real de David: el brote del Retoño (צֶמַח: tzemáj; cf. Zac 6:12), donde se aplica el mismo campo hebreo sobre el nacimiento del Mashíaj.
Ahora, el R. Yitzjak Ginsburgh, explicando las teqiot (sonidos de Shofar) de Rosh Hashaná. Dice textualmente:
משיח בא היינו הולדת מלך המשיח
“El Mashíaj viene” significa el nacimiento del Rey Mashíaj.
Y enseguida pregunta:
.מתי מולידים אותו? בתקיעות
¿Cuándo lo damos a luz? Durante las teqiot (sonido de shofar).
El Piaseczner Rebe, R. Kalonymus Kalman Shapira, en Esh Kodesh, aplica directamente la imagen del parto a los Jevlé Mashíaj (dolores del Mashíaj). Dice que Israel sufre los dolores del alumbramiento y que mediante ellos:
.הם מולידים את אורו של משיח
“se da a luz la luz del Mashíaj”.
Es decir, dentro de la interpretación rabínica, los “dolores de parto” de la redención culminan en la venida/revelación de Mashíaj / Mesías, y esa revelación es llamada su “nacimiento”, donde se ilustra al mundo “como una mujer sentada sobre el asiento de parto” dando a luz al Mashiaj.
En Liqutei Halakhot, Hiljot Rosh Hashaná 5:11, de R. Natán de Breslov se interpreta la estructura de los sonidos del shofar y escribe acerca de la tekiá final:
“בתקיעה אחרונה בחינת מלכות משיח”
Es decir, “en la tekiá final está representado el aspecto de la Maljut del Mashíaj”. Continúa diciendo que este es precisamente uno de los asuntos fundamentales de Rosh Hashaná: pedir que la realeza divina se revele “por medio del florecimiento del cuerno de Mashíaj ben David”, צמיחת קרן משיח בן דוד.
Y ahí entra el sonido que la estructura del Majzor de Rosh Hashaná ofrece al final: el toque número cien de la serie es la תקיעה גדולה (teqiá guedolá), el sonido largo y único que cierra, como el último sonido de la parturienta: Noventa y nueve gritos entrecortados y uno sostenido para dar a luz al Mashíaj.
Toda esta información es compartida para que el estudiante y lector conecte estas tradiciones con el nacimiento de Yeshúa haMashíaj (el Mesías) durante la temporada del mes de Tishréi, donde se celebran las tres festividades de Rosh Hashaná / Iom Teruá, Iom Kipur y Sucot.



