El Origen Pagano de la Navidad el 25 de Diciembre
La celebración de la Navidad el 25 de diciembre y su origen pagano, a la luz de testimonios de los "Padres de la Iglesia"
Los orígenes de la festividad del 25 de diciembre son paganos. El hecho de que el 25 de diciembre coincidiera con celebraciones romanas como el Dies Natalis Solis Invicti no es una coincidencia. La fecha fue elegida en un entorno saturado de observancias religiosas romanas, como el culto a Sol Invictus y el culto imperial. Es evidente que existía una forma de adoración al sol. Tertuliano (c. 160–220 d.C.) reprende a varios cristianos que participaban en ella:
Latín: «At nunc lucent tabernae et ianuae nostrae. Plures iam invenies ethnicorum fores sine lucernis et laureis, quam Christianorum.» — De Idololatria, XV.
Español: «Que los paganos enciendan sus lámparas a diario (…), pero tú, cristiano, ¿deberías hacer esto? (…) Las puertas de los cristianos se ven más adornadas con lámparas y laureles que las de los paganos». — Sobre la idolatría, XV.
Esto demuestra que, antes de que existiera una “Navidad” oficial el 25 de diciembre, los cristianos ya sentían presión social para encender lámparas y decorar sus puertas con follaje verde (laureles), a fin de integrarse en las festividades paganas de sus vecinos.
Epifanio de Salamina (c. 315–403 d.C.) nos ofrece, en su obra Panarion (El botiquín contra las herejías), un relato detallado de una fiesta pagana que se celebraba en Roma, Grecia y Egipto en su propio tiempo, y que él mismo consideraba antigua. En Panarion 51.22, Epifanio escribe:
«En este día los griegos —es decir, los idólatras— celebran el veinticinco de diciembre, una fiesta llamada Saturnalia entre los romanos, Kronia entre los egipcios y Kikellia entre los alejandrinos. Porque en el veinticinco de diciembre tiene lugar la división que es el solsticio…».
Luego pasa a describir un rito nocturno en el Koreion (el Templo de la Virgen, o Kore) en Alejandría, durante la festividad de la Kikellia (238 a.C.), que culminaba al amanecer:
«…a la hora de la medianoche sacan a la luz… una imagen de madera… que lleva la marca de la cruz… y gritan diciendo: “¡La virgen1 ha dado a luz a Aión!”».
La mención de las Kikellia (Κικέλλια) es crucial. No es una invención de Epifanio. Esta festividad está atestiguada documentalmente siglos antes de Yeshúa el Mesías en el Decreto de Canopus (238 a.C.), una estela bilingüe (griego y egipcio) del reinado de Ptolomeo III Evérgetes.
El Decreto establece:
“...y cuando las Kikellia se celebren en el mes de Jóiak antes de la segunda navegación de Osiris...”.
Esto demuestra inequívocamente que existía una festividad llamada Kikellia en el calendario litúrgico greco-egipcio mucho antes del nacimiento de Yeshúa el Mesías. Pero, ¿caía en el 25 de diciembre?
Para entender la coincidencia de fechas, debemos comprender la mecánica del calendario egipcio y su reforma bajo el dominio romano (que seguía siendo culturalmente griego).
El Calendario Egipcio Antiguo (Errante): Tenía 365 días exactos, sin años bisiestos. Esto hacía que las fechas “vagaran” o retrocedieran un día cada cuatro años (el ciclo sotíaco). En el año 238 a.C. (Decreto de Canopus), el mes de Jóiak no coincidía con diciembre.
El Calendario Alejandrino (Fijo): Tras la conquista de Egipto por Augusto (c. 25 a.C.), los romanos impusieron una reforma para fijar el calendario egipcio al juliano, introduciendo un sexto día epagómeno cada cuatro años.
La Sincronización: En este nuevo calendario “Alejandrino”, el mes de Jóiak abarcaba del 27 de noviembre al 26 de diciembre.
29 de Jóiak corresponde exactamente al 25 de Diciembre del calendario juliano. Así, en el siglo II y III d.C., la festividad de la Kikellia —una celebración solemne vinculada a Osiris y al solsticio— se celebraba invariablemente el 25 de diciembre (29 de Jóiak).
Es evidente que los cristianos que procedían del paganismo mezclaron con facilidad estas historias idólatras con los verdaderos relatos del Evangelio (pues yo sí creo firmemente en la concepción/nacimiento virginal), y de ahí surgió el 25 de diciembre. De ahí surgió también el día de asamblea en el “día del Sol” (Solis Dei / Sunday) como reemplazo del Shabát de institución divina (Éxodo 20:8-11). Nos guste o no, la realidad es que los primeros cristianos en Roma adoptaron o reutilizaron una estructura festiva pagana existente para “cristianizarla”, “redimilar” o “bautizarla”. Esto es, por definición, sincretismo, y la Torá es absolutamente clara respecto a cómo Adonai considera tales prácticas. La Torá lo llama una abominación. Desde la Torá hasta los Profetas, mezclar la adoración del Dios de Israel con las prácticas o costumbres de las naciones está explícitamente prohibido: «No adorarás a Adonai tu Dios de la manera de ellos» (Dt 12:30–31). «No indagarás cómo servían las naciones a sus dioses…» (Dt 12:29). La intención humana, aun cuando se revista de humildad, no cambia esa realidad.
No puedes —y está prohibido— tomar festividades de origen pagano y pensar que puedes “redimirlas” o “bautizarlas”. No harás así a Adonai tu Dios (Dt 12:4). Punto.
Si después de saber y entender que la Navidad NO es una fiesta que corresponde a un creyente ni está relacionada con Yeshúa el Mesías, el Hijo de Elohím / Dios... y que no es la voluntad de Dios...y que más que eso.. usted está participando de una fiesta en la cual el honrado es el “dios” sol...entonces usted está usando su libre albedrío para decidir por usted mismo su propio destino y si es pastor, el de cada una de sus ovejas. Y su advertencia final si usted persiste en esta mezcla se encuentra en Apocalipsis 3:16: “Porque no eres frío ni caliente... te vomitaré de mi boca”.
Isis madre de Horus. Era venerada como la «Gran Virgen» y la «Madre de Dios» (Theotokos en términos greco-egipcios). La festividad la honraba por haber protegido la luz del mundo en su seno durante el tiempo más oscuro del año. Su niño (Horus/Harpócrates): Horus era celebrado como el sol infante. El 25 de diciembre, su estatua era sacada del templo para mostrar que la «Luz del Mundo» había nacido y que el ciclo de la vida quedaba asegurado por otro año.



