El texto de Génesis 1:1 abre con una palabra que ha sido estudiada exegéticamente por varios intérpretes desde los días de la antigüedad: בְּרֵאשִׁית (be-reshit). La dificultad es que el término carece de artículo definido: no dice בָּרֵאשִׁית (ba-reshit, "en el principio"), sino בְּרֵאשִׁית, "En Principio". Rashí, Ibn Ezrá y Rambán comentan que esto exige leer la palabra en estado constructo: "en principio de [la creación de Dios]".
Sin embargo, existe otra posibilidad según la gramática del idioma hebreo: leer בְּרֵאשִׁית como un sustantivo abstracto en estado absoluto con una preposición. Es decir, רֵאשִׁית (Reshit; Principio) sería tratado como un nombre propio: "Principio". Y la preposición בְּ estaría indicando lo siguiente: "dentro de lo que es llamado "Principio", creó Dios los cielos y la tierra".
Esta lectura que podemos llamar ontológica, en lugar de identificar el acto creador en un punto de la línea del tiempo (“al inicio”), lo identifica dentro de lo que es llamado "Principio": el lugar donde la creación se lleva a cabo, y de donde emerge.
Esta interpretación no carece de precedentes. El Targúm Neofiti y el Targúm Ierushalmí parafrasean el hebreo בְּרֵאשִׁית (En Principio) como: בְּחכְמְתָא, "en/con la Sabiduría". Esta lectura rabínica en lugar de interpretar el Principio como un lugar en el tiempo lo identifica como la Sabiduría de Elohím como lugar y medio de la creación. La misma lectura aparece en Proverbios 8:22, donde la Sabiduría se describe como: רֵאשִׁית דַּרְכּוֹ, "Reshit / Principio de su camino". También el Midrash Bereshit Rabá (1:1) explica el Reshit / Principio como la misma Torá, identificada dentro del pueblo de Israel con la Sabiduría de Proverbios, como el instrumento mediante el cual Dios creó el universo. Por lo tanto, la בְּ de בְּרֵאשִׁית estaría apuntado tanto el lugar donde el acto de toda la creación se llevó a cabo, como el medio: “Reshit / Principio”.
Shaul y el Mesías como “Principio”
Shaul de Tarso, conocido popularmente como Paulos (Pablo), desarrolla esta misma lectura en forma de un midrash mesiánico. Parece que Shaúl interpreta Génesis 1:1 en paralelo con la lectura de Proverbios 8 y lo aplica al Mashíaj como la Sabiduría personificada. El término griego ἀρχή (arjé), equivalente al hebreo רֵאשִׁית (reshit), aparece en sus escritos como un título que pertenece al Mesías:
"Él es la imagen del Elohím invisible, el primogénito de toda creación... Él es la cabeza del cuerpo, la congregación. Él es el Principio (ἀρχή / רֵאשִׁית), el primogénito de entre los muertos".
En este texto Shaul utiliza el término ἀρχή (arjé) como titulo del Mashíaj: Él es el רֵאשִׁית (Reshit; Principio) de la creación. En Proverbios 8:22 la eterna Sabiduría es: רֵאשִׁית דַּרְכּוֹ, "Principio de su camino", y Shaul parece identificar al Mashíaj con esa Sabiduría mediante la cual se hizo la creación.
Colosenses 1:17
"Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas subsisten (συνέστηκεν)".
Es decir, para Shaúl, el Mashíaj no es únicamente el punto de inicio de la creación: Él es en quien la creación sigue existiendo. Esto significa que Shaúl lee el בְּ de בְּרֵאשִׁית como un lugar: todas las cosas fueron hechas en Aquel que es llamado Principio y en Él continúan existiendo.
Efesios 1:4 y 3:9-11: anterior al tiempo
"Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo... el misterio escondido desde los siglos en Elohím, quien creó todas las cosas por medio de Yeshúa el Mashíaj".
El texto pone al Mashíaj como fundamento antes de la creación del mundo, lo mismo que la lectura ontológica de בְּרֵאשִׁית.



