Isaías 53,11: ראה אור ("verá luz") ausente en el texto masorético pero presente en textos de Qumrán y la LXX
Cuatro líneas de transmisión hebrea en Qumrán (1QIsaᵃ "el Gran Rollo de Isaías", s. II a.C., 1QIsaᵇ, 4QIsaᵈ) y el Vorlage del traductor griego de la LXX /Septuaginta (con fecha probable de mediados del s. II a.C.), comparten la lectura "verá luz", y todas son anteriores al proceso de estandarización que fijó el proto-TM (Texto Masorético) como texto único. Que 1QIsaᵇ de Qumrán, tan cercano al proto-TM en el resto del libro, coincida aquí con 1QIsaᵃ, 4QIsaᵈ y el Vorlage griego es un dato de gran peso. Porque tras la catástrofe del 70 d.C., y de manera decisiva tras la del 135 d.C., el judaísmo rabínico consolidó y transmitió casi en exclusiva un solo tipo textual consonántico, el que terminaría llamándose Masorético. La lectura de δεῖξαι αὐτῷ φῶς (verá/mostrará luz) en la recepción griega cristiana queda además confirmada por dos testigos patrísticos: Clemente de Roma (1 Clem 16,12, c. 95 d.C.) y Justino Mártir (Diálogo 13, c. 155-160 d.C.). Todos los testigos que comparten la lectura corta coincidiendo con el Texto Masorético sin poseer la lectura יראה אור ("verá luz"), son posteriores al siglo II. Mientras aquellos textos (Qumrán (tres manuscritos), el Vorlage del traductor griego de la LXX /Septuaginta), que comparten la lectura יראה אור ("verá luz"), son anteriores al siglo I (a.C.).La frase ראה אור ("ver luz") es una expresión hebrea para "vivir" (Job 3,16; Sal 49,20; 56,14). Con esta lectura, el v. 11 resuelve la tensión de los vv. 8-9 (el Siervo del Eterno "cortado de la tierra de los vivientes", sepultado): tras la muerte, "verá luz" = volverá a vivir.



